Esta isla es la tercera más grande del Caribe y se encuentra llena de detalles tan impresionantes que, no por casualidad, muchas parejas la escogen como el lugar ideal para pasar la luna de miel. Al contrario de lo que muchos imaginan, el paisaje es mucho más que playas. Desde las nubes se puede descubrir un país extremadamente montañoso, cuyo contorno, se revuelca coqueteando con el mar al que se unen las lagunas tropicales embebidas de las cascadas que resbalan de las cumbres. Sus misteriosas aguas fascinan a los visitantes gracias a sus tonalidades seductoras, profundidades aparentemente infinitas y temperaturas frescas.